Ley de uso comercial y civil de los vehículos aéreos no tripulados (VANT)

Maria Alejandra Lordén
CENTROBuenos Aires

Artículo 1: La presente ley regula el uso comercial y civil de los vehículos aéreos no tripulados (VANT), quedando exentos los aeromodelos regulados por la Federación Argentina de Aeromodelismo.

 

Artículo 2: La autoridad de aplicación será designada por el Poder Ejecutivo.

 

Artículo 3: Dentro de sus atribuciones la autoridad de aplicación deberá:

  1. Crear un registro para todos los VANT y sus propietarios.
  2. Matricular a los VANT.
  3. Expedir certificado de aeronavegabilidad por el cual estarán habilitados a funcionar.
  4. Establecer las normas de seguridad que considere pertinente a los efectos de la presente ley.
  5. Realizar inspecciones periódicas a través del organismo pertinente.
  6. Otorgar habilitaciones extraordinarias temporales al artículo 6° de la presente en caso de que así se lo requiera y oportunamente se considere necesario y/o propicio.

 

Artículo 4: Las personas poseedoras de un VANT, previamente a su utilización, deberán contar con la matrícula y certificado correspondiente.

 

Artículo 5: Queda prohibido volar VANT’s sobre:

  • Áreas pobladas y/u otras zonas de acceso y/o uso común y libre.
  • Personas sin protección.
  • Tanques o depósitos de inflamables.
  • Fábricas o depósitos de armamento.
  • Centrales nucleares o hidroeléctricas.
  • Vehículos y embarcaciones.
  • Aeropuertos.
  • Zona de Tránsito de un Aeródromo (ATZ), excepto que sea coordinado previamente con el Servicio de Control de Tránsito Aéreo de ese aeródromo o con la autoridad a cargo del mismo.
  • Áreas controladas, prohibidas o restringidas.

 

Artículo 6: Queda estrictamente prohibido violar la privacidad de las personas mediante la utilización de los VANT’s.

 

Artículo 7: Son consideradas operaciones peligrosas y por lo tanto motivo de penalidad:

  • Operar un VANT de modo que cree peligro a otras personas o al mismo operador.
  • Permitir la caída de objetos desde un VANT que puedan causar peligro a personas o bienes.
  • Realizar maniobras acrobáticas.
  • Operar más de un VANT a la vez.
  • Operar bajo influencia de drogas o alcohol.

 

Artículo 8: Para ser considerada operación estándar se deberá:

  • Operar solo entre la hora de salida y puesta del sol.
  • Realizar vuelos solo cuando las condiciones climatológicas permitan que el operador pueda evitar posibles colisiones.
  • No acercarse a menos de 200 metros de zonas habitadas, rutas y/o autopistas y 100 metros de personas o bienes que no sean parte de la operación.
  • La proximidad de personas en el despegue y aterrizaje, a excepción del operador, a menos de 50 metros.

 

Artículo 9: Se dotará al VANT con un sistema de finalización de vuelo ante emergencia (Flight TerminationSystem FTS) que permita terminar el vuelo de manera inmediata cuando se detecte un fallo en el sistema de control o en las comunicaciones con el segmento tierra.

 

Artículo 10: Responsabilidad de las operaciones:

  1. El operador será responsable por los daños ocasionados a los bienes materiales, lesiones y/o muerte de personas, surgidos como consecuencia de la operación del VANT bajo su comando y control, tanto en superficie como en vuelo.
  2. El operador adoptará todos los recaudos necesarios y cumplir con los procedimientos establecidos a fin de comprobar el normal funcionamiento del VANT antes de iniciar el uso del mismo.
Fundamentos

Un VANT es una aeronave pilotada por control remoto sin tripulación humana a bordoy como tal, le corresponden diferentes denominaciones, entre las más populares: UAVS (Sistema de Vehículo Aéreo No Tripulado), SANT (Sistemas de Aeronaves No Tripuladas), RPA (Remotelypilotedaircraft), DRONE.

La utilización de Vehículos Aéreos no tripulados (VANT) no es novedad en los ámbitos castrenses, pero no hace mucho tiempo, y cada vez con mayor asiduidad, encontramos noticias o incluso vemos la utilización de dichos vehículos en manos de civiles. Ya hoy cualquiera puede comprar por internet un nuevo y sofisticado vehículo de vuelo en el cual no es necesario un piloto abordo, sino que es controlado de manera remota, y los cuales pueden contar con ciertos niveles de autonomía. Este tipo de vehículos necesita de un manejo responsable y cauteloso, ya que no estamos hablando de un juguete y es por esto que se han propuesto desde varias asociaciones de aeronavegación, pautas necesarias para garantizar la seguridad tanto del operador como de terceros.

Entre ellas podemos encontrar medidas que restrinjan el espacio aéreo de circulación, así, de esta forma, se evitan posibles accidentes en áreas que implican un riesgo como pueden ser espacios donde hay productos inflamables o centrales de energía. También se recomienda no volar sobre espacios urbanos o que se encuentren habitados y lugares donde existe tránsito aéreo como los aeropuertos o aeródromos. En el caso de los aeroclubes pueden volar VANT’s contando el permiso necesario y ajustándose a las reglas vigentes en dicha entidad.

Un problema actual, producto del avance tecnológico, es el resguardo de la privacidad de las personas. Los VANT al poder estar equipados con cámaras o cualquier dispositivo de captura de audio y video, GPS, pueden ser utilizados para violar dicha privacidad. Desde paparazis, hasta terroristas en misiones de inteligencia, el uso de este tipo de vehículos puede utilizarse para fines ilegales. Es por ello que es imperioso contar con los controles necesarios para preservar la seguridad de las personas.

En pos de establecer responsabilidades en el uso de estos vehículos se necesita la creación de un registro de los VANT y de sus propietarios, una matriculación de éstos y contar con un certificado de aeronavegabilidad expedido por la autoridad competente para, de esta forma, garantizar que gente con los conocimientos necesarios estén bajo el control de la aeronave. A su vez el operador deberá encargarse de dotar al VANT de un sistema de finalización de vuelo para garantizar la seguridad en caso de una eventual emergencia. También recae sobre él la responsabilidad antes eventuales daños, materiales o físicos, provocados como consecuencia de la operación del vehículo bajo su control, tanto en superficie como en vuelo.

Por todas estas razones y en pos de evitar inconvenientes es que hay pautas para la realización de un “operación estándar”. Se deberá operar solo entre la hora de salida y puesta del sol y únicamente cuando las condiciones climatológicas permitan que el operador pueda evitar posibles colisiones. Mantener precauciones de seguridad y nunca operar con irresponsabilidad o arrojar materiales u objetos desde los VANTs.

El gran avance en esta tecnología ha hecho necesario una legislación sobre los vehículos aéreos no tripulados, para que puedan ser utilizados con seguridad y responsabilidad y bajo un marco legal que los habilite.

Por todas las razones anteriormente expuestas solicito a mis pares que acompañen la presente iniciativa.