Prevención y Reducción de Daños Vinculados al Consumo de Sustancias Psicoactivas en Espectáculos, Eventos Masivos y Locales Bailables

María Eugenia Nieva
NOAJujuy

Artículo N° 1: La presente ley tiene como objeto garantizar el derecho a la salud a través de estrategias de prevención y reducción de daños vinculados al consumo de sustancias psicoactivas en espectáculos, eventos masivos y locales bailables de la Provincia de Jujuy.-

Artículo N°2: Son objetivos de la presente ley: a) Promover hábitos saludables de entretenimiento; b) Garantizar el acceso a la información sobre el cuidado responsable del propio cuerpo; c) Promover políticas de autocuidado y de consumo responsable.-

Artículo N°3: El Ministerio de Salud de la Provincia de Jujuy en coordinación con la Dirección General de Políticas de Juventud arbitrará Jos mecanismos necesarj.os-' para asegurar el diseño y ejecución de políticas públicas y programas de efectivo cumplimiento, con el propósito de: a) Crear estrategias de intervención en reducción de daños asociados al consumo de sustancias psicoactivas; b) Diseñar e implementar dispositivos de salud en espectáculos, eventos masivos y locales bailables para la prevención de riesgos asociados al consumo de sustancias psicoactivas; c) Contribuir a la formación de equipos de trabajo en terreno; d) Realizar un relevamiento en terreno sobre sustancias psicoactivas de consumo en los espectáculos, eventos masivos y locales bailables de la Provincia de Jujuy; e) Brindar asistencia sanitaria a quienes concurren a eventos masivos.-

Artículo N°4: A fin de cumplir con los objetivos establecidos en la presente, el Gobierno de la Provincia de Jujuy podrá realizar convenios con Universidades y Organizaciones de la Sociedad Civil con reconocida trayectoria en la prevención y reducción de riesgos vinculados al consumo de sustancias psicoactivas.

Artículo N°5: El diseño y aplicación de las políticas públicas previstas en la presente ley se hará exclusivamente desde una perspectiva centrada en el derecho a la salud y la prevención y reducción de daños, no pudiendo intervenir las fuerzas de seguridad en ninguna de las instancias de aplicación de estas políticas.- 

Artículo N°6: Comuníquese al Poder Ejecutivo.-

Fundamentos

El presente proyecto surge como. una respuesta urgente. y necesaria frente a los hechos sucedidos en los últimos tiempos, en fiestas y eventos masivos realizados en distintos puntos del país, en donde jóvenes resultaron muertos o internados, como por ejemplo en el predio de Costa Salguero, durante el festival conocido como "Time Warp", por el consumo de sustancias psicoactivas. Lo que deberían ser eventos de esparcimiento, terminan con jóvenes muertos y otros internados en grave estado, intoxicados con sustancias peligrosas, algunas cuya composición química todavía se desconoce.

Estos hechos ponen al descubierto los límites del actual abordaje de la política de drogas para prevenir este tipo de situaciones: El consumo de drogas, tanto en recitales de rack como en fiestas electrónicas y otros tipos de festivales culturales -tanto los masivos como los llevados a cabo en locales habilitados de menor envergadura-,es Uriapráctica de público conocimiento. Si bien no todos los asistentes a ese tipo de eventos consumen drogas, hay muchos que sí deciden usarlas de forma irresponsable, al tiempo que no existe ningún tipo de información respecto a cómo reducir daños ni sobre los riesgos de la combinación de distintas sustancias.

Este contexto enfrenta al usuario a enormes riesgos para su salud, seguridad y bienestar, tanto en el momento de adquirir las drogas como al momento de consumirlas. En junio de 2011, la Comisión Global de Política de Drogas (http://www.globalcommissionondrugs.org/), realizó un informe de gran valor para el abordaje de este tema. En la introducción del informe menciona: "La guerra mundial a las drogas ha fracasado. Cuando la Convención Única de Estupefacientes de Naciones Unidas nació hace 50 años, y cuando el Presidente Nixon lanzara la guerra a las drogas del gobierno norteamericano hace 40 años, los políticos creían que las acciones severas para el cumplimiento de la ley contra los que estaban involucrados en la producción de drogas, su distribución y su uso, conducirían a una constante disminución del mercado de drogas controladas como la heroína, la cocaína, el cannabis, y al eventual logro de un 'mundo sin drogas". En la práctica, la escala global de los mercados de drogas ilegales -controlados por el crimen organizado- ha crecido de modo espectacula este período. A pesar de no encontrarse disponibles estimaciones exactas consumo global en el período completo de 50 años, un análisis de los últimos 1O años muestra un extenso y creciente mercado. Las incautaciones de drogas logradas en todo el mundo mediante las políticas prohibicionistas son irrisorias al compararlas con el tamaño de los mercados ilegales.

Al tiempo que las estimaciones de Naciones Unidas indican que el consumo anual de opiáceos entre 1998 y 2008 aumentó un 34,5% (de 12,9 a 17,35 millones de consumidores); 27% el de cocaína (de 13,4 a 17 millones) y 8,5% el de cannabis (de 147,4 a 160 millones). Las políticas prohibicionistas y punitivistas desarrolladas en todo el mundo a lo largo de los últimos 50 años han mostrado no solo ser ineficaces si no son acompañadas por políticas prevencionistas para reducir los riesgos y daños individuales y sociales de los consumos de las distintas sustancias psicoactivas, sino que han agravado exponencialmente los daños, ya sea en el campo sanitario, social, cultural, legal y económico, generando negocios ilegales multimillonarios y niveles de violencia y violac,iones a los derechos humanos nunca antes vistos.

En nuestro país, si bien el consumo sigue siendo ilegal, una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del 25 de agosto de 2009 conocida como "Fallo Arriola" declaró la inconstitucionalidad del segundo párrafo del artículo 14 de la Ley Nacional N° 23.737, en el que se establece el castigo por la tenencia de drogas para uso personal. Y si bien este fallo está lejos de tener la potencia y el alcance de una ley que despenalice el consumo, brinda un marco propicio para redireccionar los esfuerzos del Estado, que hoy están puestos en lograr la meta difícilmente alcanzable de "un mundo libre de drogas", para orientarlos hacia una realista y responsable "sociedad libre del abuso de drogas". De acuerdo a diversos estudios realizados a nivel nacional por la SEDRONAR, queda constancia de que una elevada proporción de jóvenes han consumido sustancias psicoactivas y que el mismo muchas veces se encuentra relacionado a las salidas nocturnas recreativas. Sin embargo, no cuentan con información clara y precisa sobre los efectos de las mismas. En consecuencia, se realizan prácticas que por desconocimiento pueden acarrear daños severos en sus aspectos psicofísicos.

En vista de crear una política pública integral que pueda prevenir nuevas tragedias, se propone una norma abarcativa, pensada en función de las particularidades de los distintos lugares donde usualmente se focalizan los consumos de drogas, tanto en eventos masivos como en locales bailables y de otra índole. En definitiva, con este proyecto de ley no estamos más que enfrentando la realidad de un consumo con fines recreativos, que no para de crecer y así plantea una nueva perspectiva centrada en el derecho a la salud y en la intervención activa del Estado para reducir daños y prevenir consumos problemáticos para la salud de las personas.

Por todo lo expuesto es que solicitamos al cuerpo legislativo la aprobación del presente proyecto de ley.