Promoción de educación Integrada para alumnos con necesidades educativas especiales

Marcelo Dileo
CENTROBuenos Aires

Título I: Objeto, Alcances y Ambito de Aplicación

ARTÍCULO 1º: La presente Ley tiene por objeto promover, regular, ordenar, consolidar y planificar estratégicamente la modalidad de “Educación Integrada para alumnos con necesidades educativas especiales” en el sistema educativo de todo el territorio de la provincia de Buenos Aires.

ARTÍCULO 2º: La educación Integrada constituye una modalidad que da respuesta a necesidades específicas de formación. Comprende la formación de alumnos con necesidades especiales, de todos los niveles educativos  de la provincia de Buenos Aires: Nivel Inicial, Nivel Primario, Nivel Secundario, Nivel Superior.

Entiéndase por Necesidades Educativas Especiales aquellas que se originan por dificultades en el aprendizaje o por discapacidades físicas temporales o permanentes

ARTÍCULO 3º: La Ley de Educación Integrada  se rige por los principios, fines y objetivos de la Ley de Educación Provincial 13688 y los especificados en la presente Ley, en concordancia con las disposiciones de la Ley Nacional de Educación 26206.

ARTÍCULO 4º: La provincia de Buenos Aires asume la responsabilidad primaria e indelegable de garantizar el acceso equitativo, la permanencia con aprendizaje y el egreso con certificación y/o titulación primaria,  secundaria y terciaria a todos alumnos con necesidades especiales.

ARTÍCULO 5º: La Educación Integrada es un derecho de todos los niños, adolescentes y jóvenes con necesidades educativas especiales de la provincia de Buenos Aires, que se hace efectivo a través de procesos educativos sistemáticos y continuos.

ARTÍCULO 6º: La Educación Integrada promueve la inclusión y la igualdad de oportunidades como condiciones esenciales para el aprendizaje y adquisición de capacidades, conocimientos, habilidades, destrezas, valores y actitudes en personas con necesidades educativas especiales.

ARTÍCULO 7º: La Educación Integrada abarca procesos formativos formales y sistemáticos y se desarrolla en ámbitos escolares urbanos,  rurales continentales y de islas, sean de gestión estatal o privada.

ARTÍCULO 8º: La Educación Integrada propicia la creación de condiciones especiales de educación en el marco de la educación común, para el desarrollo pleno de las potencialidades de alumnos con necesidades educativas especiales. capacidades diferentes o con discapacidades temporales o permanentes.

Título II: Fines y Objetivos

ARTÍCULO 9º: La Ley de Educación Integrada tiene como propios los siguientes fines y objetivos:

  1. Mejorar y fortalecer los lineamientos educativos tendientes a la plena inclusión, de manera que, paulatinamente, la educación especial deje de  ser una modalidad específica para asimilarse a la educación común.
  2. Diseñar instrumentos, estrategias y procedimientos que aseguren la inclusión, integración y aprendizaje de personas con discapacidades temporales o permanentes en el sistema educativo provincial.
  3. Propiciar una mejor inserción social de las personas con capacidades diferentes.
  4. Promover una verdadera integración en el sistema educativo  de las personas con necesidades educativas especiales, a través de propuestas pedagógicas que permitan el máximo desarrollo de sus potencialidades.
  5. Promover una reconfiguración en el diseño  de las modalidades educativas, tendiente a eliminar del espectro a la modalidad Educación Especial.

Título III: Planificación y Reordenamiento de la Educación Integrada

Capítulo I: De la Autoridad de Aplicación

ARTÍCULO 10º: La Autoridad de Aplicación de la presente Ley será la Dirección General de Cultura y Educación.

Capítulo II: Del Acceso

ARTÍCULO 11º: Garantícese el acceso de los alumnos con discapacidades temporales o permanentes y necesidades educativas especiales en todas las escuelas de la provincia de Buenos Aires, en los niveles Inicial, Primario y Secundario, de gestión estatal y de gestión privada, en los ámbitos urbano, rural continental y de islas.

ARTÍCULO 12º: Las escuelas de educación común, de los niveles Inicial, Primario y Secundario, en todos los ámbitos y gestiones, serán las unidades pedagógicas en las que se desarrollará la Educación Integrada, en trayectos educativos que contemplen la atención de necesidades educativas especiales.

ARTÍCULO 13º: Las escuelas de educación común de los niveles Inicial, Primario y Secundario, en todos los ámbitos y gestiones, deberán incluir en su Proyecto Educativo Institucional su Proyecto  o Propuesta de Integración, que garantice la inclusión y permanencia con aprendizaje de alumnos con necesidades educativas especiales. 

Capítulo III: De la Adecuación de los Servicios Educativos

ARTÍCULO 14º: Las escuelas de educación común, de todos los niveles, ámbitos y gestiones, contarán con Equipos de Orientación Escolar encargados de coordinar y articular con los docentes el Proyecto de Integración Institucional.

ARTÍCULO 15º: Los Equipos de Orientación Escolar estarán conformados con, por lo menos, un Psicólogo o Psicopedagogo, un Asistente Social y un Docente Integrador.

ARTÍCULO 16º: Las Secretarías de Asuntos Docentes de cada distrito deberán abrir un registro de aspirantes a cubrir los cargos respectivos en los EOE.

ARTÍCULO 17º: Podrán ocupar el cargo de Docente  Integrador todos aquellos docentes con título habilitante para cada nivel que se inscriban en el listado de aspirantes correspondientes.

ARTÍCULO 18º: Las Secretarías de Asuntos Docentes de cada distrito deberán abrir un registro de aspirantes a cubrir los cargos de Profesor en Lengua de Signos y Profesor en Sistema Braille.

ARTÍCULO 19º: Podrán ocupar el cargo de Profesor en Lengua de Signos y Profesor en Sistema Braille todos aquellos docentes con título habilitante que se inscriban en el listado de aspirantes correspondiente.

Capítulo IV: De la Articulación con Dependencias de Salud

ARTÍCULO 20º: Las escuelas podrán articular acciones y estrategias conjuntas con hospitales públicos y/o unidades de atención primaria de la salud cuando cuenten con alumnos con discapacidades severas, temporales o permanentes, a través de convenios de colaboración, a los fines de garantizar la continuidad del proceso de enseñanza-aprendizaje en circunstancias en las que dichos alumnos requieren de atención médica o de acompañamiento terapéutico específico.

ARTÍCULO 21º: Los hospitales públicos y/o las unidades de atención primaria de la salud de cada distrito que tengan convenios de colaboración con las unidades educativas que cuenten con alumnos integrados,  podrán aportar información, cuando lo crean necesario,  a los EOE, a los efectos de contribuir al seguimiento y monitoreo de la integración del alumno. Esta información será debidamente registrada en la institución educativa a través de los mecanismos institucionales de registro e identificación de alumnos.

Capítulo V: De la Adecuación Edilicia de los Servicios Educativos

ARTÍCULO 22º: La Autoridad de Aplicación, a través de las dependencias que correspondan, dispondrá la realización de un relevamiento de los edificios escolares de cada distrito en lo que hace a la infraestructura y condiciones aptas para el desplazamiento de personas con discapacidades temporales o permanentes.

ARTÍCULO 23º: La Autoridad de Aplicación, a través de las dependencias que correspondan, dispondrá los mecanismos de adecuación edilicia correspondientes en aquellos establecimientos que no reúnan las condiciones necesarias para garantizar la integración. 

ARTICULO 24º: Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Fundamentos

Honorable Senado: Se somete a consideración de este Honorable Cuerpo el Proyecto de Ley que se adjunta para su sanción, a través del cual se promueve la Integración de Alumnos con Necesidades Especiales en el sistema educativo provincial.

Si bien la integración de alumnos con capacidades diferentes está garantizada a través de la Ley 13688 (Ley Provincial de Educación), existe una necesidad real de replantear y reorganizar algunos aspectos de esta integración que, en la práctica, se resuelve de manera muy diversa y, en muchos casos, con escasez de recursos humanos, técnico-pedagógicos, edilicios y de otra índole, en cada establecimiento educativo de la provincia de Buenos Aires.

Para hacer efectivo el derecho a la educación hay que garantizar que todos los niños,  adolescentes y jóvenes tengan la posibilidad de acceder a la educación de calidad con igualdad de oportunidades. Son, justamente, los pilares  que definen la inclusión educativa.

Avanzar hacia la inclusión supone, por tanto, reducir las barreras de distinta índole que impiden o dificultan el acceso, la participación y el aprendizaje de calidad, con especial atención en los alumnos más vulnerables  por ser éstos los que están más expuestos a situaciones de exclusión. La integración es un paso indispensable para alcanzar la verdadera inclusión. Para que ambas se cumplan, gradualmente pero de manera real y efectiva, es necesario crear un marco que ordene, regule y complemente la normativa vigente en esta materia.

La educación inclusiva implica una visión diferente de la educación común basada en la heterogeneidad y no en la homogeneidad. La atención a la diversidad es una responsabilidad de la educación común porque las diferencias son inherentes al ser humano y están presentes en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de establecer criterios normativos referidos a la integración educativa es la necesidad de una visión integral que incluya todas las aristas que participan en la problemática: la salud, los procesos pedagógicos, la accesibilidad edilicia, la organización técnico-administrativa.

Es conveniente agregar que el concepto de  Necesidades Educativas Especiales fue desarrollado por primera vez por la UE. Así fue como, en el desarrollo de las políticas a favor de la inclusión educativa, se comenzó a aplicar, de manera preferencial, la denominación  de “personas con necesidades educativas específicas”. La mayoría de tales concepciones fueron recogidas en leyes y normativas promulgadas en torno al año 2000. Dicha denominación común, presenta no obstante acepciones diferentes. Es común a todas ellas el incluir en este concepto a todos los alumnos con discapacidad.

Uno de los países más relevantes en cuanto al avance del desarrollo de la educación integrada es Italia, con su ley Nro. 104,  la que resume algunos de estos aspectos básicos cuando define  “persona con discapacidad la que presenta una minusvalía física, psíquica o sensorial, estabilizada o progresiva, que es causa de dificultades de aprendizaje, de relación o de integración laboral y que determina un proceso de desventaja social o marginación” (Legge n. 104 del 5/2/1992).

En la web del CSIE (Centre for Studies on Inclusive Educaction) –csie.org.uk- se pueden encontrar las “Diez razones para la inclusión”, algunas de las cuales se transcriben aquí: todos los niños tienen derecho a aprender juntos;  los niños no deberían ser devaluados o enviados a otra parte por causa de su discapacidad o de su dificultad en el aprendizaje; la investigación muestra que los niños hacen mejor las cosas, académica y socialmente, en contextos inclusivos; no hay enseñanza o cuidado en una escuela segregada que no pueda realizarse en una escuela ordinaria; la segregación enseña a los niños a ser temerosos, ignorantes y generadores de prejuicios; sólo la inclusión tiene el potencial de reducir el temor y construir amistad, respeto y comprensión.

Aun teniendo en cuenta los antecedentes de Europa y América y considerando la legislación vigente en nuestro país, todavía no es posible afirmar que la integración escolar sea un logro consolidado. En el mejor de los casos, se puede observar un conjunto de prácticas y disposiciones que garantiza la permanencia de alumnos con necesidades especiales en el ámbito de la escuela de educación común, pero ello no garantiza el aprendizaje ni la preparación para una mejor inserción social de estos alumnos. No se trata de oponer dos conceptos: educación común por un lado y educación especial por otro. Tampoco se trata de una simple unión de concepciones, pues en la realidad escolar actual en nuestra provincia, de hecho, los alumnos con necesidades educativas especiales tienen garantizados el acceso y la permanencia en la escuela común. Se trata de comenzar a concebir una nueva escuela, para lo cual hay que ofrecer instrumentos que perfilen, de manera gradual, una nueva concepción: la de la integración educativa que conduzca inexorablemente a la verdadera inclusión.

Por todo lo expuesto, se solicita a los señores Legisladores acompañen con su voto la presente iniciativa.